Entrenar duro en el gimnasio para conseguir el cuerpo que deseas

Entrenar duro en el gimnasio para conseguir el cuerpo que deseas

Entrenar duro en el gimnasio para conseguir el cuerpo que deseas

Entrenar duro en el gimnasio para conseguir el cuerpo que deseas

Entrenar duro en el gimnasio para conseguir el cuerpo que deseas. Comencé a escribir sobre los entrenamientos y dietas este para que mis clientes lo tuvieran de referencia para saber actuar en el gimnasio. No solo se trata de tener una buena rutina de entrenamiento, sino de saber aplicarla, y eso es algo que no suele aparecer en los libros. 

Entrenar con conciencia y objetivos El propósito

Como coach online, cuando diseño un entrenamiento para una persona quiero que le saque todo el provecho posible y el problema de entrenar a alguien a distancia es que no puedes estar físicamente con él o ella para poder enseñarle de primera mano las claves que son necesarias para hacer funcionar la rutina de entrenamiento. 

Por eso, en mis artículos no encontrarás un programa de entrenamiento, encontrarás mucho más. Encontrarás la información esencial para aplicar en tu rutina de entrenamiento actual y en cualquier programa de entrenamiento que realices en el futuro. 

Esta información no tiene fecha de caducidad. Debes de tener en cuenta que los programas de entrenamiento están formados por dos partes bien diferenciadas: 

La estrategia: La componen los días que entrenas por semana, el número de series, el número de repeticiones, la frecuencia de entrenamiento de los grupos musculares, el tipo de división que utilizas, el tipo de progresión que se seguirá etc. Son todos los factores que puedes ver en el papel o en la ficha de la rutina de entrenamiento que te da tu entrenador. 
La táctica: Está formada por otro tipo de elementos menos basados en el “qué” y más basados en el “cómo”. Los elementos que componen la táctica son factores como el tiempo de descanso, el rango de recorrido, el tempo o la cadencia, la intensidad, el fallo muscular… 

La aplicación de la “táctica” del entrenamiento es lo que te hará marcar realmente la diferencia y cuando acabes la lectura de este libro podrás dar respuesta a preguntas como: 

¿Cuánto tiempo debo descansar entre cada serie?
¿Debo entrenar si tengo agujetas?
¿Debo entrenar hasta el fallo?
¿Qué peso debo escoger para cada ejercicio? 

Además, a parte de los componentes estratégicos y tácticos existe otro componente mental, al que merece la pena prestarle atención ya que sea cual sea tu objetivo en el gimnasio, el cuerpo siempre seguirá a la mente, y no al revés. 

Tus pensamientos son los que condicionan tus acciones 

Entrenar duro en el gimnasio No vayas al gimnasio

Si de verdad quieres obtener resultados en tu físico, debes dejar de “ir al gimnasio” y debes empezar a entrenar. Ningún deportista a nivel de élite o incluso amateur sabotea así su mente.

Nunca oirás a un ciclista decir “Voy a dar una vuelta con la bici” sino que te dirá “Voy a entrenar”. A entrenar para ser mejor, a entrenar para poder competir o simplemente a entrenar para divertirse, pero siempre a entrenar. 

Esa es la relación que debes tener con el gimnasio. Aún recuerdo la primera vez que descubrí el concepto de entrenar aplicado al levantamiento de pesas. 

El primer gimnasio al que me apunté, era un gimnasio de barrio bastante pequeño. Realmente era un gimnasio orientado a las artes marciales, pero tenía lo suficiente para trabajar los músculos.

Era un lugar donde se respiraba sudor y sacrificio, algo que no es tan común en los gimnasios actuales. Mientras estuve allí solía coincidir con David, el primer hombre grande y musculoso que había visto fuera de las revistas de culturismo. 

Realmente, era más parecido a Goliat que a David (si, no he podido resistirme al chiste fácil). El caso es que era bastante impresionante y le veía a diario levantar mancuernas que yo era incapaz incluso de sostener. 

Un día, mientras manteníamos una conversación, David me dijo que durante una semana, no iba a poder entrenar por motivos de trabajo. Cuando escuché la palabra entrenar, no pude evitar preguntarle: ─¿A qué deporte juegas?

No me enorgullezco de esta pregunta, pero en ese momento, no concebía la palabra entrenar fuera del ámbito del fútbol o del baloncesto. 

Además, debes de recordar que en aquella época, levantar pesas no era algo común y ni siquiera teníamos a Instagram con sus #hashtags para saber que al gimnasio se iba a entrenar. 

Cuando escuchó mi pregunta, David, me miró bastante sorprendido y respondió: ─Al mismo que tú. Y en ese momento me di cuenta. Él entrenaba, yo solo iba al gimnasio. 

Entrenamiento gym

Entrenar es mucho más que ir al gimnasio. Te ayuda a conocerte mejor a ti mismo. Te enseña de lo que realmente estás hecho y te pone a prueba para trabajar y superar obstáculos constantes. 

Entrenar es una liberación. Es un momento del día en el que no existen las preocupaciones ni los problemas, solo existes tú. 

Cuando consigues establecer esta clase de relación con tu programa de entrenamiento consigues algo mucho más poderoso que lo que tienen aquellos que solo van al gimnasio para mirarse al espejo, para ligar o para hablar del último estreno de la cartelera. 

Ellos van al gimnasio por diferentes razones, pero no saben lo que es entrenar. Tú debes ser parte de la minoría, parte de ese 5% de la población sobre el planeta Tierra que es capaz de comprometerse con sus sueños y deseos. 

La única receta del éxito es combinar compromiso con trabajo duro y paciencia, y eso es algo que aprendes con el entrenamiento, no con estar en el gimnasio. 

Cómo debo entrenar en el gimnasio

Entrenar tus músculos tiene un sinfín de beneficios ya no solo a nivel estético sino a nivel de salud. Pero no nos engañemos, nosotros no entrenamos solo por eso. 

Entrenamos por la sensación de pelear una batalla épica en la que tu único aliado y tu único rival eres tú mismo. Entrenamos porque nos gusta fijar objetivos y perseguirlos hasta el final.  Y entrenamos porque podemos y porque sabemos, que no todo el mundo tiene el coraje de hacerlo. Por eso hacemos lo que hacemos. 

Entrenar duro en el gimnasio La verdad sobre la genética

¿Existe la genética perfecta?

Si miramos a los grandes campeones de culturismo vemos que la mayoría tienen rasgos en común: Hombros anchos, cintura estrecha, naturalmente musculosos, fuerte estructura ósea…. 

Si juzgamos estas características, podemos pensar que la única forma de lograr un cuerpo atlético y musculado es elegir bien a tus padres. 

Sin embargo, la genética va mucho más allá de las cualidades físicas aparentes. La genética es todo aquello que nos define, todo aquello que nuestro cuerpo y nuestra mente son capaces de hacer. 

Para conseguir resultados jay que entrenar duro

Pero hay muchas características genéticas que no pueden apreciarse a simple vista pero que tienen una vital importancia en nuestro desarrollo físico: 

-Tu capacidad de recuperación: La velocidad a la que somos capaces de recuperarnos de los entrenamientos es un factor determinante y en función de él, deberemos estructurar la rutina de entrenamiento ya que tu carga de trabajo, debe ir alineada con tu capacidad de recuperación. Si no eres capaz de recuperarte de tus entrenamientos, no podrás progresar y eso es algo que varía individualmente. Hay gente que es capaz de recuperarse muy rápidamente, mientras que a otras personas les cuesta mucho más tiempo.
-Capacidad de asimilación de nutrientes: Al contrario que el dicho popular: No somos lo que comemos, somos lo que absorbemos. Si no somos capaces de obtener el máximo de los alimentos que consumimos, tampoco podremos crear músculo a una gran velocidad. Y para ello, una óptima salud estomacal e intestinal es necesaria, y eso es algo que no se ve en las fotografías, pero sigue siendo un factor principalmente genético.
-Umbral del dolor: Este es otro factor genético bastante importante ya que determina lo lejos que eres capaz de llevar la serie. Hay personas que en cuanto notan la “quemazón” en el músculo, no pueden seguir, y otras que aun sintiendo esa quemazón, son capaces de hacer 4, 5, o 6 repeticiones más. Esto afectará al daño muscular que eres capaz de provocar y repercutirá en la regeneración posterior.

Como ves, todos estos factores (y otros muchos) siguen siendo genéticos y aunque se puedan mejorar, siempre tendremos una predisposición genética con respecto a ellos. 

La buena noticia, es que tus resultados no vienen predeterminados por tu mala o tu buena genética. Tu físico es el resultado de combinar tu genética con tu comportamiento. La dedicación, la disciplina, y el trabajo duro te podrán llevar mucho más lejos que la genética por sí sola. 

Si entrenas duro en el gimnasio conseguirás tus objetivos

Es cierto que la genética es un factor importante, pero es un factor que no puedes controlar. 

Mi recomendación es justo la opuesta. Céntrate en las cosas que sí puedes manipular. Si te centras en las cosas que no puedes cambiar, lo único que encontrarás en el camino serán limitaciones y nunca podrás conocer el potencial que realmente tienes, a menos que hagas lo que sugiero y te centres en las cosas que están a tu alcance. No debes pensar en tu genética como una desventaja. 

Entrenar duro en el gimnasio

Todos tenemos factores genéticos que podemos aprovechar aunque no nos demos cuenta y todos tenemos en nuestra mano la oportunidad de cambiar nuestro físico si nos lo proponemos y trabajamos para ello. 

Entrenar duro en el gimnasio La concentración y la visualización

 – Tus 2 armas más poderosas 

Aunque no tengas todos los factores genéticos a tu favor, siempre puedes controlar el resto de variables con respecto a tu entrenamiento y a tu nutrición, siempre y cuando seas capaz de controlar a tu mente primero.

 Si observamos la manera en la que nuestro cerebro trabaja, siempre es más acertado concentrarnos en lo que queremos conseguir en lugar de concentrarnos en lo que deseamos evitar. 

Voy a ponerte un ejemplo para que veas de lo que estoy hablando. Si yo te digo “No pienses en canguros”, tu cerebro inmediatamente va a pensar en canguros porque no puede procesar la negación. Tu mente no tiene filtros y todo lo que le introduzcas, se convertirá automáticamente en una realidad para ella. 

Entrenar duro también conlleva mentalizarse

Por tanto, si eres capaz de introducir los pensamientos adecuados, tu mente actuará en consecuencia. Pero tienes que ser coherente. Si estás tumbado en el sofá comiendo nachos mientras dices ─tengo que perder peso, tus acciones no reflejan tus pensamientos y lo único que consigues con eso, es fallar a tu mente. 

Piénsalo, cuando conocemos a alguien que siempre nos está contando “batallitas” que nunca son ciertas, al final no creemos ni una sola palabra de lo que dice, aunque en esa ocasión sea verdad. Es lo mismo que ocurre en el viejo cuento de Pedro y el lobo. Si metemos pensamientos en nuestra mente que no respaldamos con el comportamiento adecuado, nuestra mente dejará de tomarnos en serio. 

Así que, empieza a tener una imagen clara de ti mismo, de tu físico ¿Cómo te gustaría estar? ¿Qué te gustaría conseguir?

 Si quieres conseguir un cuerpo atlético, saludable y musculoso, deberás empezar a comportarte como una persona con un cuerpo atlético, saludable y musculoso, para que ese objetivo pueda cumplirse. 

No se trata de pedirle las cosas al universo y de tener fantasías con nuestro físico soñado, sino de alcanzar tu máximo potencial. Solo tú puedes descubrir lo lejos que puedes llegar realizando físicamente el camino y yendo tan lejos como puedas ir. 

Entrenar duro en el gimnasio El camino menos transitado

Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, Yo tomé el menos transitado, Y eso hizo toda la diferencia. Robert Frost (1916) 

Quiero que imagines una carretera. Una carretera enorme y de una sola dirección. Esa carretera, es la carretera de la vida y está llena de gente. Gente que avanza hacia adelante. Siempre hacia adelante, pero sin saber realmente adónde van. Simplemente cada individuo sigue al individuo de delante. 

Es una carretera llena de gente que sigue a gente, y eso es lo que hacemos en la vida. Hacemos lo que nos han dicho que tenemos que hacer, sin cuestionar nada, siguiendo el camino que otros recorrieron antes.

Sin embargo, la carretera de la vida está llena de caminos adyacentes. Caminos más pequeños, de difícil acceso y por supuesto mucho menos transitados. Y si te aventuras a asomarte a alguno de ellos, siempre habrá alguien que te diga: “No vayas por ahí, es un camino mucho más duro, lleno de obstáculos.

Es mucho más sencillo seguir esta carretera tan grande e iluminada. Si vas por ahí tendrás que invertir mucho esfuerzo y sacrificio. Se como nosotros, es mucho más fácil.” 

La realidad es que hoy en día nadie quiere trabajar duro, nadie quiere esforzarse para conseguir nada, simplemente quieren algo y lo quieren ya. Creen que pueden encontrar las soluciones a cualquiera de sus problemas en una pastilla mágica que se vende en Amazon a 9,99€. 

Para darte cuenta, solo tienes que ir a cualquier estación de metro, a cualquier centro comercial o incluso mirar en tu misma comunidad de vecinos. La mayoría de la gente coge siempre el ascensor o las escaleras mecánicas en lugar de las escaleras tradicionales. Siempre quieren la ruta más fácil. 

Entrenar duro en el gimnasio para conseguir el cuerpo que deseas Sino te lo tomas en serio entrenar nunca podrás estas satisfecho

La gente abandona sus entrenamientos y sus dietas porque son muy duras. También dejan de mejorar en sus carreras profesionales y en sus vidas personales porque requiere de mucho trabajo. Básicamente, no soportan la idea de estar incómodos y tratan naturalmente, de buscar un camino más fácil, un atajo. 

Una vez que descubren que no existe ninguno, simplemente abandonan. Para evitar esto, debes ser brutalmente honesto contigo mismo. 

Hazte esta pregunta: ¿Qué deberás sacrificar para alcanzar aquello que realmente quieres? Quizás relaciones personales, horas de tu tiempo libre, sueño, dinero…

Y ahora, hazte la siguiente pregunta: ¿Qué estás dispuesto a sacrificar? Si ambas listas no son iguales, es que no lo quieres lo suficiente. Si quieres llevar tu entrenamiento al siguiente nivel, no lo lograrás sin poner el trabajo duro y el compromiso que ello requiere, pero ¿Estás dispuesto a pagar ese precio?

La verdad es que no todo el mundo quiere pagarlo. No todos quieren sacrificar tiempo con la familia y amigos, prefieren salir de fiesta hasta altas horas de la noche a costa de su descanso y prefieren tomarse unas cervezas después de trabajar en lugar de ir a entrenar.

Sólo unos pocos consiguen entrenar fuerte

 Es algo que entiendo perfectamente, es una forma mucho más fácil de experimentar la vida. Lo único que no entiendo es que esas personas son las mismas que te susurran cuando te ven desviarte hacia un camino distinto. 

Son las mismas que al ver a alguien con éxito tienden a decir: “¡Que suerte tiene! Yo también podría haber conseguido eso si…(escribe aquí cualquier excusa). 

Tu podrías haber conseguido eso si… ¿Qué? ¿Si hubieras puesto más tiempo y más esfuerzo? ¿Si te hubieras comprometido con tus objetivos? ¿O si hubieras estado dispuesto a pagar el precio que él o ella está pagando? 

Cuando veas a alguien con éxito, pregúntate ¿Qué está haciendo él que no pueda hacer yo? Incluso si no puedes hacer lo mismo ¿Por qué deberías hacerlo igual? Simplemente, hazlo a tu manera, pero no seas como esas personas. 

Comida constancia y conciencia las claves de un cuerpo perfecto

Nunca tengas celos de alguien si tú tuviste la misma oportunidad y la dejaste escapar ¿Desde cuándo el trabajo duro es una habilidad? No se requiere talento para trabajar duro, eso es algo que todo el mundo puede hacer y es la única opción que tienes si realmente quieres sacarle partido a este libro.

 Ahora dime una cosa ¿Quieres cosas fáciles o quieres cosas extraordinarias? Si has elegido lo segundo, te espero en el siguiente artículo.

Si te ha quedado alguna duda de este artículo, Entrenar duro en el gimnasio para conseguir el cuerpo que deseas, contacta conmigo.

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